Cronica del Desafio con Katiuskas

25.3.18

 

 

 

CRÓNICA DEL DESAFÍO CON KATIUSKAS

 

 

Queridos Soletes para los que no vinisteis ayer al concierto de Sant Agustí, os dejaré unos apuntes de lo acontecido.

 

 

Por qué había quedado ya en venir al concierto, pero era para quedarse en casa y ver la lluvia por  la ventana desde el sofá y con una manta.  Tooodo el santo día lloviendo, y mientras llegaba la hora de bajar al ensayo (un ensayo que en un principio era al aire libre), las perspectivas de que despejase, se iban difuminando.  Mientras llegaba al metro, me estaba cagando en todo, un frío de narices, una lluvia impertinente que mojaba hasta el colodrillo y unos charcos, que bien se podía medir la profundidad de ellos.  Se podría decir que el metro es un multiplicador  de cantaires , entramos dos, y salimos diez,  y gracias a la colaboración de unos gentiles vecinos del barrio, no dimos muchas más vueltas para encontrar la susodicha iglesia. 

 

 

Frio en los pies, y el coro ya dispuesto para comenzar el ensayo. Llegamos tarde pero sin repercusiones. Bonita iglesia, amplia, pero el suelo estaba congelao, suerte tuvisteis los que teníais moqueta. Tenores, contraltos, detrás bajos,  el batallón de mezzos, y sopranos, colocados en orden y en apariencia  con espacio. Digo en apariencia, porque me comentaron que las mezzos estaban apretadillas. Tenores espaciados, pero pasa algo en los conciertos.. no tuve problema alguno con los apretujamientos, pero como si fuera un corrimiento de tierras, cuando volví de cantar, el espacio se había reducido.. no tuve que entrar de lado ya que sería exagerar, pero por poco.  ¿Dónde se había ido ese hermoso espacio?.. qui lo sa… También hubieron movimientos extraños en mezzos, como la aparición de filas fantasmas .. tengo testigos.

 

 

El ensayo,  pues un poco disperso.  Lo solistas salían a destiempo, como si estuviera todo ralentizado.  Vi a la gente en la higuera, desorientada, me parece que el día de humedades nos esponjaron el cerebro. Costaba mantener el tono. Angel con su potente voz, la única que podía oir  con claridad  nos ayudó a mantenerlo en más de una ocasión.  Caras de “¿Esto lo hemos ensayao? Aparecieron con el “Em dones força”. Y yo entiendo perfectamente que con tantos grupos y ensayos, Joan no se acuerde  si un grupo en cuestión ha ensayado esto o aquello, pero Sant Ramón se sorprendió de la nueva manera de cantarla. Menos mal que estamos acostumbrados a los cambios de última hora y a otra cosa mariposa.  Si, a otra cosa, justo eso, al bar. Tras un poco más de media hora de ensayo, toma ¡¡¡¡ a la calle.  Un mini ensayo..pero mini mini…faltaron bastantes canciones por ensayar. Una de ellas “Fly away”, creo que deberíamos haberle dado una vuelta, ya que la tenemos flojilla, y visto que luego nos hace cantar por cuerdas, tenores-contraltos sonaba muy variado, por decirlo de alguna manera.

 

 

Pero como sigue siendo una superstición en mi, y parece ser que se va cumpliendo, cuando el ensayo anda poco fino, el concierto es mejor.  Salimos bastante tranquilos a refugiarnos al bar de al lado, y a atestarlo de gente. Que poco sabía la camarera que un día tan triste, y con tan poca gente en el local, se llenara de tanta humanidad vestida de negro riguroso, y lo animara entre cañas y cafés con leche. Por cierto un bareto encantador.

 

 

Al llegar de nuevo a la iglesia, después de haber dejado los trastos, vimos por qué tuvimos que acabar con el ensayo tan pronto. Había un paso de semana santa detrás de las sopranos, y por lo visto estuvieron, en nuestra ausencia,  no sé si dice así, recitando los pasos.  La pobre que hablaba por el micro, era de un anodino y un aburrido, que hay que ser muy católico para aguantar semejante derroche de energía.

 

 

Concierto: Colocación sin ningún problema,  el movimiento, la verdad que muy bien, por lo que yo vi.  Gracias Sara y Carlos, que nos vais guiando. El sonido de la iglesia, también muy correcto. Yo no vi caras de almorrana por parte de Joan, podría ser, pero yo no las vi, y no me llegó ningún comentario sobre aspamientos y caras raras. Bastante gente, sorprendente en un día tan desapacible. El público pues bien, aplaudidor  y no me extraña.. tras la dosis de apatía de la del micro de antes, pues  sería un jolgorio nuestro concierto.

 

 

No fue a mi manera de ver un concierto de esos que la médula se te llena de sentimiento.  Pero para otras personas si que fue un concierto para dejarse llevar, y eso a mi me encanta. Queridas Eva T. Y MeryRose, gracias a ese estallido de emotividad vuestro, el concierto adquirió una perspectiva diferente que me llenó el alma.  Tras el concierto tan potente que vivimos en Sant Ramón en Enero, entiendo y no sabéis  cuanto, vuestra emoción mientras cantabais. Es taaaann, pero taaaannn bonito vivir un concierto con tanta emoción que al igual que me pasa con los tonos, que me engancho al primero que pasa, pues cuando veo alguien emocionarse, pues yo lo mismo..  es lo que nos trae la música…¡¡  Sin vosotras hubiera sido diferente.

 

 

Desde nuestra posición yo lo escuché bien.. la gente que nos vino a ver salieron contentos,  y les gustamos mucho, y doy gracias a todos aquellos miembros de nuestro antiguo coro de Sant Ignasi, que aplaudieron con ganas, sabiendo que estaban orgullosos de nuestros progresos. Mucha canción lenta, muy a juego con las fechas de semana santa y poco jolgorio gospelero. Fantástica la flauta y la voz de Georgina, que le daba un toque especial al concierto. No soy muy fan de conciertos macros, pero este , pues no estuvo nada mal.  Gracias solistas por vuestras actuaciones  da gusto escucharos, gracias Joan, cada día nos oímos mejor.

 

 

Dentro de lo que cabe no importa como comienza el día, sino como se acaba.  Y acabó bien, muy bien.. entre amigos.

 

 

SOMOS PIN Y PON

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Ernest Urdi (martes, 03 abril 2018 20:37)

    ¡Muy buen resumen! Sólo decir que, visto el día, deberíamos haber cantado el Let it rain... ;)