Subelaaa!!!

SÚBELAAAA ¡¡

 

 

El día 25 de Septiembre pedí ayuda. Pedí ayuda para que no cayera en una espiral emocional destructiva a la que me estaba acercando. Muchos aspectos de mi vida estaban agitándose como una coctelera, y no veía modo de pararlo, ni tan siquiera de mirar a través de ello, porque me movía y movía, y no entendía nada.

 

 

Me siento consciente de muchas cosas, pero reconocer que siempre han habido unos por arriba, pocos, pero muy arriba, y la casi totalidad del resto que han estado abajo y que el sistema organizado es inamovible y nos han hecho y nos harán bailar al ritmo que ellos quieren me ha hecho preguntarme por el sentido de mi vida.

 

 

Tengo los pies en la tierra, pero tengo una vena transcendental en que pensaba y sigo pensado que seremos participes de un gran cambio organizativo y de sistema. Pero los cambios son más lentos de lo que yo esperaba y no estoy hablando de la situación en la que nos encontramos ahora, que no es una situación precisamente colaboradora para que mi estabilidad emocional se tranquilice. Hablo de conceptos más elevados y de luchas más transformadoras.

 

 

Me siento como si me hubieran arrojado al planeta equivocado, ser espectadora y sufriente a la vez, de la falta de responsabilidad para un futuro mejor, de ver injusticias, incoherencias fatales, falta de cordura, incompetencias, me pone fatal, y a más mayor parece que he perdido confianza en “los grandes cambios por venir”.

 

 

Y sé perfectamente, que no estoy por casualidad, ni que me hicieron una putada dejándome en esta Tierra, fui yo la que elegí bajar, elegí el momento, mi familia, mi nombre,  vamos que sabía en dónde me metía….pero uno se olvida de su contrato universal, y vive entre los elegidos y vive el momento escogido, pero hay veces que te dejas llevar por las situaciones y estas te ponen a prueba. La espiral de poder y de manipulación me aterroriza, la angustia gana terreno y me aleja de mi centro y la vida deja de tener sentido. ¿Qué coño está pasando aquí?

 

 

El 25 del mes pasado me hice esa pregunta y desde el alma opaca escupí mis miserias, mis miedos, mi angustia. Vacié una parte de esa oscuridad que me ha tocado vivir y decidí, que tenía que hacer algo. Voy a vivir entre bajas vibraciones, quiera o no quiera, el momento del “gran cambio”, no será de golpe, y sé que no lo viviré , tal vez en unas cuantas generaciones más despiertas y más conscientes puede que llegue, pero mientras, tengo que apechugar con lo que vivo, y tengo que intentar no volverme loca para huir de ello.

 

 

La tensión que se vive es tan bestia que se puede cortar como si fuera matérica y quiero hacer algo al respecto. Creo que la realidad se puede modificar, voy a llamarlo transmutar y necesito transmutarla en la medida que yo pueda. Hace tiempo que no medito, hace tiempo que no deseo un bien profundo a nivel de masas, hace tiempo que no trabajo para el Universo, y este me llama para volver a reconectar con mi esencia y expandirla hasta donde llegue.

 

 

Las piezas que se rompieron de mi puzzle comenzaron a recomponerse y he comenzado a desear, desear desde el alma, que mi vibración vuelva a subir para poder cambiar cosas. Todos, lo podemos hacer, y creo que hay muchos que saben de qué se trata.  INTENCIÓN. Nuestros actos conscientes deben ir cargados de Intención, nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestras acciones deben de servir a algo y en mi caso debe de servir para que la vibración vuelva a subir en el entorno.

 

 

No me dejaron en este planeta, me tiré yo directamente de cabeza, mi cometido es que la Luz siga brillando, y ese es mi deseo más profundo.

 

 

Sólo cuando te rindes al Universo comienzas a recuperar lo perdido.

 

 

Muchas Gracias.

 

 

 

SOMOS PIN Y PON.

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Merilyn (domingo, 22 octubre 2017 01:33)

    Amiga, no eres la única persona que se siente en esta situación.
    Pero creo firmemente que la vibración, en general, no ha bajado tanto. Nosotr@s estamos fluctuando y los más inseguros, temerosos y por lo tanto sedientos de ejercer el 'poder', tanto en supraorganismos como en sus propios círculos sociales y familiares, están gritando demasiado alto. Pero seguimos brillando.
    Este es el inicio del gran cambio, al que, a falta de voluntad general (o valentía), el universo nos está empujando. Lo estás viviendo. Recuerda que antes del despertar viene la crisis.
    Para mí también este es un año difícil, pero a la vez emocionante porque gracias a vivencias y situaciones que creía adversas, me siento más fuerte que nunca, totalmente invencible. Somos la nueva generación que clamas, no te quede la menor duda. Tiempo al tiempo.