Crónica dels Lluïssos

CRÓNICA DELS LLUÏSOS Y LOS FOCOS DERRETIDORES

 

 

Queridos Soletes, como no estuve ni en el concierto de Santa Eulalia ni el de Solsona, ya tenía mono tanto de cantar como de “croniquear”. Para los que no habéis venido als Lluïsos, os explicaré un poco como fue la cosa.

 

 

El día antes ya el estómago removido, la tensión se estaba cociendo, y aunque  era pesadito ir a dos turnos (ensayo mañana, concierto tarde) , me levante con ganas de ir al ensayo y ver que sala era la que nos recibiría. La sala la verdad no es muy amplia, y estamos acostumbrados a cantar en semicírculo, pero esta vez la colocación no fue la de siempre. Tenores detrás a la derecha, y delante contraltos, bueno el pelotón de contraltos, que en la vida había visto a tantas juntas. Al extremo derecha en una esquinilla los bajos. A nuestra izquierda las mezzos, y en la esquinilla de la izquierda las sopranos. Supongo que pensareis que contraltos en manada, y unos pocos tenores detrás,¿ cómo veríamos los tenores?, pues en unas plataformas que nos elevaban como un podio, y que daba vértigo mirar abajo. Menos mal que había una semitarimilla y así la distancia no era tan bestia. Con tanta gente delante nuestro,  los que teníamos que salir de solistas especulábamos como aterrizaríamos y llegaríamos hasta los micros. Se solucionó saliendo por los extremos, dónde el gentío era menor. Muchas gracias os doy, por lata de tener que hacer el pasillo para ir dejándonos salir, a cada canción que nos necesitaba. 

 

 

CALOR;  Yo eso de los focos no lo llevé bien,  el artisteo debe de ser muy duro por que aguantar el calor de esos focos era inhumano.  Tras unas cuantas canciones en el ensayo con los focos demoniacos, se le pidió al buen hombre que controlaba, el sonido y las  luces que los apagara antes de que acabáramos como natillas. El ensayo no lo llevé muy bien, tenía una ansiedad como la copa de un pino, y el estómago con gotelé,y debo decir, que mucha causa de eso, fue que no pude ensayar ni hacer pruebas con los micros  y eso con una controladora como yo, me puso de los nervios, salí con un careto un poco agrio. .

 

 

Tras un Enrelax, (pastillas de hierbas naturales, para la ansiedad), una comida ligera, una meditación de enraizamiento y unos cuantos pedidos de ayuda a lo alto, me vestí, y salí con tiempo para llegar antes.  Sin apenas poder vocalizar una frase entera por la angustia, nos dispusimos de nuevo en los podios y al menos pude probar una de las canciones en los micros….ufff menos mal, me destapé, se rompió el maleficio, pude respirar con normalidad  y encarar el concierto con la alegría que siempre me acompaña.  Nuestro cap de corda, llego justo a tiempo, cuando ya los telones habían bajado y esperábamos a comenzar. Los focos, esos malditos focos  que derretían desaparecieron y nos iluminaron discretamente, al igual que desparecieron nuestros amados abanicos, ya que se nos prohibió el uso de ellos.  Nos enteramos por Dani, que había bastante cola y tras el telón, los aleteos de los abanicos, los nerviecillos, los susurros y risitas, nos acompañaron, hasta que se oyó una voz que nos presentaba… guardamos los abanicos, nos colocamos en nuestros puestos … y subió el telón.

 

 

Y la sala llena. Pocos sitios faltaban para ocupar, tampoco es que pudiéramos ver al público muy bien, pero de tanto en tanto se iluminaba la sala y se pudo ver el gentío tras la barrera. El concierto transcurrió en un ambiente de alegría, los movimientos  podían ser mejorados, pero se llevó bastante bien, al menos en la zona en que estaba yo. A cada canción como examinadores de carnet de conducir, nos hacía asentir,  “pues ha quedado bien, siii “. Yo y más gente con la que hablamos, coincidimos en que nos lo habíamos pasado muy bien. El público se comportó. Las introducciones de Joan para las canciones, a mí me gustaron mucho, ya que hacía que el público, estuviera más abierto a entender el Gospel, como algo más que dar palmas.  Una novedad más fue que las canciones lentas, menos lentas y rapiditas, se iban mezclando durante todo el concierto, no se cantó como de costumbre, es decir, una primera parte con lentas y una segunda parte con más movidas. A mí me encantó, se hace el concierto mucho más dinámico. También pudimos tener entre nosotros a Oscar y su fantástica armónica, que le daba unos toques muy especiales a los temas en qué participó.

 

 

En general todos los temas quedaron bien, salvo el Go Down Moses, que lo vi con flojera en las partes del Freedommm  y por otro lado el Happy Day, que quedó muy bonico cantado, pero como oí a algunos asistentes del público se esperaba más de esa canción, y yo también comparto esa opinión.. Vamos, que podía haber sido más movidico.  Especial mención al Halleluja de Cohen, que fue realmente emocionante y una canción sencilla pero que nos quedó a mi ver, una monada, fue el Fly Away, incluso las palmas no se nos fueron y lo apoyamos muy bien..

 

 

No puedo decir que fuera el concierto que más me ha emocionado, pero para mí ha sido el mejor. La emoción vivida con Malik fue de otro estilo y fue magia pura,  el concierto de ayer por mi parte estuvo lleno, de alegría, mucha exaltación,  complicidad, en varios momentos emocionante, y sobre todo me sentí recompensada por todo el trabajo y el esfuerzo que hemos hecho en estos meses.  Me gustó mucho y me lo pasé pipa . No creo que tenga resaca gospeliana tal y como pasó con Malik, pero me ha dejado un sabor de boca inolvidable. Muchas gracias a esos fantásticos solistas, a nuestro dire ( que en este concierto puso pocas caras de almorrana), al técnico de sonido y luces, a Oscar y su armónica, a todos los que vinieron a vernos, pero sobretodo al coro. Pa poneros un piso a todos.  Y es que somos más que un coro, somos Cor de Cors.

 

 

SOMOS PIN Y PON.

 

 

 

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