Cronica del Stage

CRÓNICA DE UN STAGE MEMORABLE

 

 

Con los ojos como buñuelos, las piernas de madera, y la energía huyendo como una condenada mientras el cansancio se adueña de una servidora, me decido a escribir la crónica, recién llegada a casa del stage de Malik Young.

 

 

Quiero escribirla ahora, ya que la sangre, la memoria, y la emoción todavía están en la coctelera.

 

 

Tras haber hecho varios stage con Didier Likeng , el hecho de tener que enfrentarnos a un director nuevo, estaba lleno de incógnitas. El listón estaba bastante alto, y las expectativas estaban vistas de reojo, pero sin mucho peso. Hay que vivir nuevas experiencias sin expectativas, pero en un rincón de nuestro ser, Didier vibraba a escondidas. El milagro de llegar el sábado por la mañana no pudo realizarse, llegué bastante tarde, pero lo suficiente como para oír la primera canción y bueno en el fondo aunque me perdí todos los agradecimientos, pues no fue tan grave y no tuve que sufrir la espera que vosotros vivisteis.

 

 

Por la tarde ya inmersos en el stage, la cosa no marchó como tenía que marchar. La adaptación a Malik, el mal sonido de la iglesia y el poco rato que estuvimos fueron variables negativas que me dejaron un sabor de boca raro. Me sentía como desamparada, sin tener la vigilancia de un Didier, y sin apenas oír nada , me sentía desencajada y con los ánimos un poco bajos. Compartimos entre nosotros esa sensación de desamparo y de bajón…. Perooooo…. Llegó el Domingo.

 

 

Tras una horilla de ejercicios de cohesión y de unas cuentas risas , (Muchas Gracias Sara), nos dirigimos a la salvación ,EL SALÓN DE ACTOS.

 

 

Cómodos, con Malik enfrente nuestro, sin reverberaciones, y escuchando superbién. Me di cuenta de varias cosas; Malik es adorable. Malik canta muy requetebién, me gusta como dirige, que aunque el hecho de poner morros cuando nos dijo que teníamos que mirarnos las canciones, fue lo mejor que podía habernos dicho, ya que gracias a escucharlas el sábado en casa, me hizo darme cuenta, que eran bellísimas, y que tenían una fuerza bestial, y que el cambio al salón de actos fue una mejora de un 100% para la andadura del stage. Trabajamos mucho, nos gustó lo que oíamos, y la sensación de subidón se apoderaba de nosotros. Yo tuve los prejuicios de pensar que no sería tan emocionante como los de Didier, pero va a ser que no.

 

 

Tras una pequeña pataleta al saber que a la tarde volveríamos a la iglesia, y con ganas de que los niños que ocuparían la sala de actos se fueran a Sebastopol, tuvimos que regresar a los incómodos bancos de madera, y a los ecos eclesiásticos. Pero la faena hecha por la mañana tuvo más peso que nuestros recelos por cantar de nuevo allá. No sé si es que las letras eran más fáciles, o es que me entraban mejor, pero con lo zoqueta que soy para aprenderme las letras, en este stage, pues como que entraban como la seda, y apenas miraba los papeles. A veces en Didier me daba la sensación de que las letras estaban fijadas, pero a la hora del concierto éstas se desvanecían como por arte de magia y me daba mucha rabia. Hoy me daba la sensación de que se iban a volatilizar como en los otros conciertos, pero aunque algunas letras se iban de mi cabeza, volvían de nuevo y se asentaban en su lugar.

 

 

La introducción de los chicos, mientras los veíamos a través del altar, fue algo que me llenó de orgullo y satisfacción, (como diría Juanca) aunque tenía el cuerpo un poco flojo. Querido Joan, fue una sorpresa el querer cantar I´ve got a New Name, sabes que es una canción que adoro, tanto como solista como parte del coro, pero me dejó pensativa y con un cuerpo extraño. Te agradezco con todo mi corazón tu confianza en mi, a veces pienso que tu confías más en mi, que yo misma y pedí escuchar consejo de lo Alto, para ver que se me decía sobre esta sorpresa. Y se me dijo que fluyera, que confiara en mi y que sería lo que tuviera que ser, y estando tras el altar me rendí, y me dije “lo dejo en Tus manos” ( I surrender) . El cuerpo se comenzó a preparar para la vorágine de exaltación y alegría escalonada que viví. Con la cabeza hueca como un botijo en un desierto me lancé al ruedo. Nos lanzamos.

 

 

Y me dejé llevar por la dirección del adorable Malik, y no tuve miedo, y si se me olvidaba la letra me daba lo mismo, lo sacaríamos, sólo quería vivir ese presente con todos los sentidos. Y lo viví. Y cuando Malik nos dijo que “God is awesome”, era una canción especial y muy fuerte, entendí el porqué, dejé que mi corazón la cantara y fue muyyyyyy especial. Joer estoy lloriqueando al sentirlo de nuevo. Yo, no sé que puede sentir la gente que no cree en esa energía de Amor y de Poder, pero es tan sumamente bella y generosa para quién se abandona a ella, que es inexplicable, es cómo si el corazón te reventara de alimento y de conexión con todo. Uffffffffffff¡¡

 

 

Y la tarde noche adquirió lo que no me podía haber imaginado un ratico antes, me dio el disfrute total del concierto y de toda la experiencia del fin de semana. Y cuando Sara nos comentó en los ejercicios que nos encontráramos con la mejor persona que existiese, me pregunto a mi misma ¿Cuál de ellas? …

 

 

Hoy 28.5.17, voy a dar las Gracias por el día de hoy, y el regalo que ha supuesto para mi, y para todos nosotros. Muchas, pero que muchísimas Gracias por este mágico fin de semana.

 

 

SOMOS PIN Y PON.

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